Aprovecha el buen tiempo para pintar y crear ambiente

El verano es especialmente perfecto para acometer esta tarea porque las habitaciones se ventilan mejor y las paredes se secan más rápido, bien sea a través de un profesional o realizándola nosotros mismos porque disponemos de tiempo libre. 

¿Por qué es conveniente pintar las paredes y techos? La pintura revitaliza el aspecto general de la estancia y nos proporciona un estilo y unas determinadas sensaciones. No deja de ser un aislante por lo que tenemos que procurar mantenerla lo más adecuadamente posible.
Cada espacio de la casa se utiliza para unas actividades diferentes, por lo que debemos de elegir una pintura que se adapte a estas. La imprimación de varios tipos de pintura no adecuados al espacio de la casa genera mantenimiento continuo, perdida de las características de la pintura aplicada, abombamientos y desconchones no deseados.


Existen varios tipos de pinturas pero las más utilizadas son: las pinturas al agua y los esmaltes sintéticos.

•  Pinturas al Agua: se caracterizan por llevar agua como disolvente.  Son fáciles de mezclar y se secan con bastante rapidez. En el mercado existe una amplia gama de colores en su acabado mate o brillante.  Destacamos entre este tipo de pinturas la plástica por ser más resistente a la suciedad, su acabado mate y satinado (acabado más fino) nos permite obtener un acabado sin brillos y con la comodidad de poder limpiar la superficie fácilmente. 
•  Esmaltes: Que se caracterizan por ser brillantes, precisan de disolvente para diluirlas. Cubren excelentemente y se secan rápido. Generalmente no se utilizan en las paredes, ya que no las deja respirar, es por lo que se utilizan para las aberturas (puertas y ventanas),  radiadores, maderas y metales.  Son resistentes y lavables y se fabrican en acabados brillantes para el exterior y satinado ó mate para los interiores.
La elección de una u otra viene determinada por la funcionalidad de la pintura y de las condiciones especiales del espacio a pintar, como la cocina y el baño que requieren un tratamiento especial. La cocina  por ser zonas de acumulación de vapores, grasa y humedades, aparte de las salpicaduras correspondientes es aconsejable el uso de una pintura anti-condensación para que las paredes no transpiren, asegurándose de dar previamente una base de imprimación para que la pared no absorba impurezas ni humedades. En el baño la humedad es mayor lo que puede generar la aparición de hongos, para evitarlos se deberá usar una pintura anti-humedad o anti-hongo.

Por otro lado, hay que tener en cuenta, el elegir pinturas con buen poder cubritivo, y que nos den un color uniforme y que tengan mayor perdurabilidad en el tiempo. No olvidemos consultar en la tienda especializada la pintura más adecuada para nuestro espacio y las herramientas necesarias que vamos a necesitar (rodillo, pincel,…) si optamos por pintar nosotros mismos, detallando el estado de la pared (si tiene defectos), la ubicación de esta y la pintura que tiene actualmente aplicada.

A la hora de su aplicación es conveniente decidir el efecto que queremos lograr puesto que podemos optar por la pintura lisa si lo que pretendemos es crear un ambiente más depurado, o por si el contrario queremos dar protagonismo a la pared elegiremos un acabado con efecto (esponjado, falso estuco, incorporando motivos o figuras,…)

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