Con la separación de la cocina en diferentes zonas perfectamente diferenciadas se consigue crear un ambiente cómodo que invite a cocinar o a compartir (tomar un café, un vino,…) sin perder la funcionalidad de la cocina. Con el fin de mejorar la organización y optimizar el máximo espacio. El principal objetivo de un diseñador es optar por crear zonas ó ambientes con finalidades diversas: decorativo, almacenaje, cocción, ocio…
Zona de cocción: donde se situa la placa y la campana, así como amplias gavetas que además de almacenar las sartenes y cazuelas logra conseguir un efecto visual muy atractivo.
Zona de lavado: donde se situa el grifo y el lavavajillas, aprovechando la parte superior para colocar armarios de fácil y rápido acceso a los objetos que hay en su interior, como vajillas, jarras…
Zona de almacenaje: donde se suele situar el frigorífico, el horno, armarios despenseros para almacenar grandes volúmenes de alimentos…
Zona decorativa: se utiliza material de diversos colores y texturas para delimitar otras zonas o para marcar estancias (muebles tipo salón detro de la cocina)
Zona de ocio: donde se ubica el mueble auxiliar (comedor: mesas y sillas)
La isla central ó peninsula se situada en el centro de la cocina ubica la zona de lavado junto con la de cocción (generalmente) al permitir la instalación de campanas de grandes dimensiones para la total eliminación de olores.
En el caso de que tengamos una cocina tipo office (la cocina se integra en el salón) la peninsula permite crear un espacio muy atractivo que concecta perfectamente el salón con la cocina, sin que un espacio invada el otro, y con la ventaja de que además de cocinar podemos tomar un aperitivo o charlar mientras el cocinero termina la cena.
Las ventajas de la zonificación del espacio es conseguir una mayor amplitud en la cocina que permita compartir tareas minimizando los movimientos a la hora de cocinar.
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