Los electrodomésticos más usados en la cocina son el microondas y el frigorífico, pues bien, tus mejores aliados son un gran foco de gérmenes si no se limpian bien. Mantener la limpieza tanto dentro como fuera de los mismos asegura la eliminación de focos de contaminación por microorganismos.
El Microondas.
Limpiar indica quitar la suciedad, pero desinfectar e un proceso gracias al cual se destruyen posibles gérmenes adheridos a sus paredes; por lo tanto, una acción debe complementar a la otra.
La suciedad en el microondas se produce por la agitación de las partículas que despenden las microondas provoca que pequeñas partículas de los alimentos “exploten” durante la cocción, se mezclen con los vapores que emanan y se adhieran a las paredes del microondas. Las esquinas y las partes internas del plato giratorio son las más sensibles, ya que en ella se acumulan más bacterias. El uso de una tapa, minimiza el riesgo de que se formen los focos de gérmenes, así como proporciona una cocción segura de los alimentos.
Es recomendable limpiar el microondas lo antes posible puesto que la rapidez asegura la eliminación de las partículas menos visibles aun en formación que son fácilmente eliminadas con agua caliente y detergente; en caso de utilizar un desinfectante aclarar varias veces, para evitar que queden restos y el calor mezcle los vapores con la comida. Las partes desmontables se pueden extraer para limpiar más cómodamente y de forma más eficaz.
Una alternativa al estropajo consiste en introducir un vaso de agua, con bicarbonato y vinagre (o limón) y calentar la mezcla hasta que se haya evaporado la mitad de su contenido; es conveniente mantener la puerta cerrada unos 10 minutos para que los vapores penetren en los rincones. Trascurrido este tiempo se aclara con un paño húmedo para eliminar los restos del producto.
Horno
La limpieza del horno supone una laboriosa tarea, ahora más llevadera gracias a los nuevos hornos pirolíticos. La pirólisis consiste en someter el interior a temperaturas que rondan los 500ºC, los residuos orgánicos acumulados se convierten en ceniza, fáciles de eliminar con un paño, este proceso de complemente con la esterilización, ya que este proceso elimina toda posibilidad de desarrollo de virus y bacterias. Este proceso debe realizarse cada 6 u 8 meses ó con más frecuencia si se utiliza mucho el bolso.
Otra manera de limpiar el interior del horno es llenar la bandeja con agua y limón y dejarla hervir durante 10 minutos, el poder desengrasante del limón empezará a actuar y facilitará su limpieza con un trapo.
Nevera
Su limpieza de debe realizar de manera periódica, también con el fin de verificar que mantiene una temperatura adecuada.
Su limpieza es muy sencilla puesto que lleva adosadas unas pautas:
- Vaciar y desenchufar
- Envolver los alimentos que aun no se han descongelado para que lo hagan una más rápidamente
- Limpiar el interior con un paño húmedo con agua y bicarbonato
- Limpiar el exterior.
Conviene recordar que los utensilios de limpieza (bayetas y paños) también favorecen la aparición de bacterias si no se lavan con periodicidad.
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